image0-courtesy-rizpoo-com

El último día offline del Planeta Tierra

(O por qué las marcas deberían digitalizar sus objetivos.)

Imagino al último humano off del mundo, un anciano deteniendo de golpe el suave ir y venir de su mecedora, levantándose de la misma con el ceño fruncido y un diario en la mano derecha, yendo a paso firme hasta la cocina y arrojando con furia el diario en el tacho de basura mientras enojado murmura: “Ya fue, para rebeldes ya está Chuck Norris. Me rindo. Este será el última día offline del Planeta Tierra. Préstenme una tarjeta de crédito, me voy a comprar una Tablet por ebay.”

El hombre fue pionero en utilizar la tecnología wireless, porque es él quien desde hace años, y casi sin darse cuenta, tiene conectado el cerebro a cientos de plataformas digitales.

Hoy los buses podrían tener sus ventanillas polarizadas al 100% y sus pasajeros jamás lo notarían, ya que la atención que le prestan a las pantallas de sus Smartphones es realmente envidiable por los docentes de escuelas primeras o secundarias.

Las relaciones amorosas hoy nacen en una PC, se desarrollan en los Smartphones, se reproducen en los videos virales prohibidos y mueren en un estado de Facebook.

La tele como la conocíamos está absolutamente acorralada. Esta vez fue ella quien perdió el control de una audiencia que día a día la abandona masivamente. Tal vez los SmartTV hayan sido el último manotazo de ahogado de una pantalla que se hunde en una señal de ajuste multicolor.

Los paseos, las vacaciones, las reuniones familiares y las salidas con amigos están siendo capturadas en lo que tal vez sea la cobertura más grande de la historia de la humanidad. Cuando nuestros hijos vean “Truman Show” no van a entender cuál es la gracia de la historia de esta película, que en breve pasará del género Ficción al género Documental.

Hoy un banner, una app, una landing, un micro site, un video de Youtube, un chateo xpress, y hasta el poder de un simpático emoji puede llegar a transmitir el mensaje de una marca de una forma mucho más cercana que la del propio papel de un diario que ya ni los perros quieren traer entre sus dientes.

Al fin y al cabo, el mundo ON no es ni más ni menos que el mundo OFF pero con millones de personas mucho más cerca que en el mundo físico. Entonces, al estar más juntos, nos volvemos más propensos a interactuar, a compartirnos, a mostrarnos y a sentir que nuestra opinión, en algún lugar y en algún momento, será valiosa para alguien.

Y todo esto que nos está pasando no es ni bueno ni malo, simplemente es. Como si estuviésemos viviendo la etapa de la adolescencia de la civilización. Es nuestra realidad, la evolución de una sociedad que ya no duda en reconocerse como una nueva especie digitalizada.

Entonces, tal vez este sí sea el momento indicado para que las marcas, al menos las que de verdad deseen generar una interacción real con sus consumidores, se replanteen desde dónde van a continuar generando sus diálogos, y por ende, cómo y dónde van a distribuir sus grandes o pequeños presupuestos anuales.

Y nosotros, como comunicadores nativos digitales, debemos aprender constantemente a hablar los idiomas con los que las marcas deberían comunicarse con sus consumidores, los mismos que hoy se están mudando a un mundo donde los unos y los ceros ya son capaces de transmitir hasta la emoción de una simple, compleja y salada lágrima humana.

Funny-Animal-Rabbit-Wallpaper (1)

 

Juan Pablo Papaleo- Director Creativo en Nextperience Perú /Director General en La Oreja

CompartirShare on FacebookShare on LinkedInShare on Google+Tweet about this on Twitter